Mucho se han comentado las ignorantes opiniones de Esteban Arce acerca de la homosexualidad. Sin ir más lejos (puesto que es fácil encontrar información en internet) en El Gráfico del pasado viernes me encuentro con que un lector de dicho diario escribió:
En un país donde cada día luchamos porque se respeten la ley y las instituciones (que tanto nos ha costado a todos los mexicanos), se acabe con la impunidad y sobre todo se mejore la convivencia entre seres humanos, no se puede aceptar que valiéndose de un medio tan importante y el poder que da un micrófono con cámaras de televisión, este señor Arce -que tiene la libertad de decir lo que se le antoje- tiene actitudes homofóbicas en pleno siglo XXI.
Por supuesto que el señor mencionado tiene toda la libertad de hablar y de opinar, pero que no realice comentarios de esa índole a nivel nacional ni con el poder que le dan los medios que tiene a su alcance.
Considero pertinente reclamar su salida inmediata de Televisa.
Me atrevo a proponer lo anterior y pienso que jamás debe permitírsele usar un micrófono para ofender a una parte de la ciudadanía que es libre de ejercer sus preferencias sexuales.
En lo particular no comparto con dichas practicas, pero respeto a quien tiene la libertad de ejercerlas.
Ya expliqué en una anterior entrada por qué considero que no se deben censurar las tonterías que suele expresar Arce, simplemente se trata de libertad de expresión. En mi opinión lo que se debe hacer es señalar lo erróneo de esas opiniones y pedir espacios donde se pueda divulgar información seria y hasta científica sobre este tema.
Gracias a la lista de correos de JOGAY IPN me enteré de que en el último número del año pasado de la revista Ciencia y Desarrollo (del Conacyt) apareció un artículo acerca de la homosexualidad en el reino animal. El artículo es de Guillermina Alcaraz Zubeldia, quien es doctora en Ciencias, investigadora y maestra en la Facultad de Ciencias de la UNAM.
El lector interesado puede encontrarlo en el siguiente enlace:
http://www.conacyt.mx/comunicacion/revista/

La maestra Guillermina Alcaraz comienza su artículo con las siguientes palabras:
Todo lo originado y relacionado con la naturaleza puede definirse como natural, afirmación que llevaría directamente a definir la homosexualidad como una conducta natural; sin embargo, sustentar el postulado puede ir más allá de demostrar la presencia de animales homosexuales aislados; es decir, requiere fundamentar lo natural del comportamiento homosexual en términos de la frecuencia de su expresión y de la diversidad de grupos en los que se presenta.
En el apartado dedicado a la diversidad de las conductas homosexuales dice:
Al igual que la heterosexualidad, la homosexualidad en animales incluye un vasto y diverso conjunto de actividades, tales como el cortejo, algunas muestras de afecto, los contactos sexuales, la cópula y la formación de parejas, así como las relaciones asociadas al cuidado de las crías.
También explica cómo se forman las parejas homosexuales, la forma en que interactúan y cómo es que llegan a criar a sus descendientes. Incluso menciona que en algunos casos las parejas homosexuales tienen más éxito en la crianza que las parejas heterosexuales.
La última parte se titula Homosexualidad, ¿qué tan natural? Esa parte la transcribo de forma íntegra:
Las interacciones sexuales entre sujetos del mismo sexo ocurren frecuentemente en un gran número de especies. La evidencia biológica muestra que la homosexualidad en animales incluye un vasto y diverso conjunto de manifestaciones, tales como cortejo, expresión de conductas de afecto, montas, uniones de pareja y la crianza de los descendientes. Hoy en día, los biólogos consideran la homosexualidad como un aspecto rutinario de la organización social y sexual de diversas especies. Algunos autores como Joan Roughgarden y Paul Vasey afirman que, cuanto más compleja es la vida social de los animales, más complejas son las desviaciones respecto al estándar heterosexual, dada la importancia de la cooperación entre los sexos en el mantenimiento de grupos sociales y familiares, donde las relaciones sexuales no se ciñen exclusivamente a la reproducción.
¿Demencia animal? ¿Pedir que el titular de Matutino Express se disculpe? ¿Pedir que salga del aire? Basta con artículos como el anterior para demostrar que Arce es un ignorante.
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