¡Chale!
El 27 de febrero de este año fui a la Feria Internacional del libro del Palacio de Minería, una de las actividades de ese día fue la mesa redonda 30 años de la primera edición de El vampiro de la colonia Roma, de Luis Zapata. Ahí me enteré de otras dos actividades que se realizarían por el mismo motivo. Feliz de la vida, tomé nota de las fechas.
Pero...
Por el asunto de la influenza, el 27 de abril se suspendió la mesa redonda que se llevaría a cabo en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM (ya me había quejado aquí).
Lástima. Mentada de madre para los dioses.
Pues resulta que se me pasó la fecha de la actividad en el Palacio de Bellas Artes. Fue el domingo pasado. ¡Pinche memoria que tengo!
Bueno, pero recibí mi regalo de consolación.
El número que actualmente está circulando de la revista Replicante, ideas para un país en ruinas (el 19), incluye un texto sobre Adonis García y una pequeña entrevista a Luis Zapata.

Se explica que a Zapata no le gustan mucho las celebraciones, “no lo distraen los aniversarios ni los escenarios. Esos más bien, dice, ‘son un estorbo para la creatividad’”. Más adelante abunda: “Pero no veo una razón para festejar treinta años de publicar un libro. Eso lo atribuyo a la generosidad de mis amigos, a quienes se les ocurrió decir que se cumplen treinta años y, bueno, ¡sí, y qué! Otros libros míos cumplirán veinte años o quince...”
Zapata dice que no relee los libros que ha escrito, que no se regodea en lo que ha publicado, “me preocupa lo que estoy escribiendo ahora, es lo que me interesa y en lo que me siento más comprometido.”
Zapata reflexiona sobre cómo ha cambiado –desde la aparición de El vampiro al día de hoy- la visión social de la homosexualidad: “Ahora, con tantos años de por medio, han cambiado mucho las cosas. Por ejemplo, la presencia de personajes homosexuales no solamente en la literatura, sino en las series de televisión, en las telenovelas, en el sector público, en todos lados ya es a tiro por viaje: tiene que haber un personaje gay. El público que consume ese tipo de literatura, televisión y cine ya cuenta y en función de eso se ajusta la oferta.”
El autor de El vampiro también cuenta que el editor le decía que cambiará el estilo del libro, o sea que le pusiera puntuación.
Por último habla sobre sus intenciones al escribir esta novela: desagradar al lector. “Me planteaba la voluntad de irritar al lector o de provocar en otro sentido, porque creo que una de las funciones de la literatura es retar, y uno como lector espera que el autor que está leyendo te rete en algún sentido, o te estimule en otros más.”
No sé si se vaya a realizar otra actividad para celebrar la aparición de Adonis en la literatura mexicana, pero por lo pronto, dejo unos enlaces que muestran que soy fan de hueso colorado de las aventuras, desventuras y sueños de Adonis García, el vampiro de la colonia Roma.
La literatura de Luis Zapata.
Adonis García, un entrañable chichifo.
Influencia del cine en la vida y en la obra de Luis Zapata.
Del camino que hay que recorrer para llegar a la santidad.
Mérida, ciudad donde aparentemente no pasa nada y a la vez pasa de todo.
De bolillos voladores no identificados o Los ovnis que vio Adonis García.
El vampiro de la colonia Roma en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.
He aquí la más reciente novela de Luis Zapata: La historia de siempre.
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