Monday, January 05, 2009

El 26 de julio de 2001 Mario Méndez Acosta me firmó una dedicatoria en su libro sobre seudomedicinas.

Falsas medicinas




En Automedicación y medicinas alternativas el periodista Mario Méndez Acosta ofrece el antídoto contra la pseudomedicina que nos rodea.

Resulta casi imposible encontrar en las librerías información seria acerca de las llamadas terapias y medicinas alternativas. Hasta en los medios de comunicación más serios y que presumen de ofrecer a su público la información de mayor calidad, se difunden algunaspseudomedicinas.

Es en verdad difícil que en algún programa de debate se presente el punto de vista de la verdadera medicina; los homeópatas, acupunturistas, iridólogos, quiroprácticos y los vendedores de la más variada cháchara curalotodo tienen campo libre para promover sus mentiras sin que nadie se les enfrente. El público mexicano se encuentra totalmente desprotegido ante las afirmaciones de los charlatanes de la salud. Pareciera que los médicos y los divulgadores de la ciencia no estuvieran preocupados por desmentir a los falsos médicos.

Afortunadamente existen algunos escépticos profesionales dispuestos a dar al público las herramientas necesarias para enfrentar los embates de los bebedores de pipi, o de quienes aseguran que los gérmenes no causan enfermedades, entre otros disparates.

Mario Méndez Acosta estudió ingeniería civil en la UNAM, por muchos años se ha dedicado a la divulgación de la ciencia y es presidente de la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica (SOMIE).

A través de las páginas de su obra analiza falsas medicinas como la homeopatía, el naturismo, la orinoterapia, las flores de Bach, la quiropráctica, la acupuntura, la iridología... ¿Qué tan efectivas resultan las anteriores terapias? Méndez Acosta nos proporciona una respuesta seria, una respuesta que se basa en la evidencia científica y no en evidencias anecdóticas, prejuicios o creencias preconcebidas.

El presidente de la SOMIE lanza al lector la pregunta: ¿Daña la medicina? Nos comenta entre otras cosas: "En gran parte se ha perdido la noción del verdadero impacto que ha tenido la medicina científica en nuestra vida cotidiana. Lo más importante sin duda es la desaparición del espectro de la muerte temprana de algún familiar en la mayoría de los hogares. Muchos de los que vivieron su niñez antes de 1940 recuerdan que el fallecimiento prematuro de hermanos y hermanas era algo común (...) La muerte era la constante en todas las familias, y ahora ya casi no ocurre eso. La medicina científica ha alterado radicalmente nuestras vidas. La mayoría llevamos la cicatriz de la vacuna contra la viruela -los hombres en el brazo, las mujeres en la pierna-, una enfermedad que ha sido erradicada por completo, como también ha ocurrido con la poliomielitis (...) No obstante, este impacto no es apreciado. Algunos charlatanes, como uno que se hace llamar Shaya Michán, aseguran que la medicina moderna causa daños. Horas y horas repiten este embuste por la radio y la gente se lo cree. Se pondera la supuesta sabiduría médica tradicional de Oriente y de otros lugares, sin tomar en cuenta que los indicadores demográficos de salud de esos países, antes de la llegada de la medicina occidental, eran desastrosos. La esperanza de vida en China y en la India era, en la primera mitad de este siglo, de menos de 50 años. A pesar de ello, miles de personas juran que la medicina ayurvédica, por dar un ejemplo, es la clave para una salud a toda prueba y les pagan verdaderas fortunas a charlatanes internacionales, como el indostano Deepak Chopra. Lo importante de la medicina científica es que permitió conocer las causas de la enfermedad. No se trata de una simple opinión más; no es una escuela de pensamiento entre muchas otras, o una visión mística inspirada de un individuo que vivió hace cientos de años. Se trata de una descripción verificable de los hechos que rodean a la pérdida y la recuperación de la salud. Costó trabajo entender qué es lo que quebranta la salud humana, y para ello tuvo que intervenir el descubrimiento del método científico."

No se puede tolerar a los charlatanes de la salud. Todo el mundo tiene derecho a creer en lo que quiera, pero también tiene derecho a tener acceso a información seria, veraz y científica.


La charlatanería abunda, por cada ciencia existe -al menos- una pseudociencia. Pero en el campo médico es donde mayor daño hacen las creencias supersticiosas y la irracionalidad, ya que ponen en peligro nuestra salud y, en muchos casos, nuestras vidas.

Muchas pseudomedicinas quedaron fuera, muchos remedios populares deben también ser analizados; y es por ello que esperamos que en el futuro podamos encontrar información seria al respecto.

Por lo pronto dejemos que Mario Méndez Acosta denuncie el fraude y nos informe de lo que hay detrás de las pseudomedicinas en su libro "Automedicación y medicinas alternativas" de la colección Viaje al Centro de la Ciencia de ADN Editores y CONACULTA.

6 comentarios:

Anonymous said...

Gay tenias q ser y claro violador (a parte de tu novio)de las leyes biologicas con las q ha sido creada la humanidad a traves de dios... sabias q su caso de homosexualidad tiene q ver completamente con los alimentos q quiza tu ya no comes pero q tus antecesores lo consumian? y ellos no eran gays por cierto si no no hubieras nacido, si te quejas de la mortalidad de infantes y adultos q existia antes (q es cierto por las epidemias y falta de alimento y desnutricion a q aun existen)y q con la ayuda o mas bien por la prolongacion de la vida en un estado enfermizo NO SANO por medio de la medicina ortodoxa y no por metodos naturales y de adaptacion biologica, tu eres y los de tu tipo de preferencias peores factores de extincion y erradicacion de nuestra especie humana q crean ustedes? q vida proveen???? mas bien prefieren adoptar la vida de otro ser q no es de su creacion homosexual q por logica no tienen reproduccion y si todos fueran asi no habria descendencia natural, por eso mismo te pido si quieren respeto primero entiendan, yo no los discrimino por q todo tiene una razon de ser pero tampoco critiquen a una practica y conocimiento si es q no lo quieren reconocer como ciencia de los metodos naturales propios de la vida y la naturaleza con los q hemos sido creados es algo de lo mas puro y bello q puede existir en la vida, asi q por lo pronto no critiquen si no quieren ser criticados vivan y disfruten la vida como debiera ser. Estos son temas muy fuertes y de debate y por ello cada quien con sus conocimientos para defender lo q uno sabe, observa, pratica, escucha y experimenta por q de ello se basa la verdad.

Anonymous said...

Tendríamos que se críticos objetivos si queremos ser críticos de los críticos. Yo me pregunto si englobar los comentarios de Shaya Michán sobre lo malo de da medicina alopática, por decir algo, con sus críticas al modo de vida norteaméricano y fundir en la sobre del primero a los segundos es ser objetivo. A mi no me molesta que haya alguien que hable de prohibir la chatarra en las instituciones públicas (escuelas, por ejemplo) antes de cualquier pretendido por las leyes mexicanas. Cierto, no debemos creer que su medicina lo cura todo, totalmente. Sin embargo, qué alguien me diga cuál es la diferencia entre el resultado en pruebas farmacológicas entre los placebos y los medicamentos... hay mucho que pensar. Ser parcial, ser limitado: un post que deja mucho que desear.

Anonymous said...

No me gusta mucho el contexto pero Interesante post, bien escrito, fluye, se goza la lectura, estoy de acuerdo hay que denunciar este tipo de charlatanerías, si vieras los literalmente millones que esto le deja al charlatán Saya Michan, multiplicado por cada uno de sus centros, mientras lo ultimo que quieren es hacer es una estadística seria de cuantos realmente están curando o realizar investigación; no es difícil adivinar el por qué. Los testimonios que suelen recabar son descarados sesgos y falsedades, sesgos por que solo suman el 2% de éxitos y no nos dan cuenta del 98% restante, falsedades por que de ese 2% más de la mitad también se trató con medicina moderna.

Una nueva pseudo medicina ha surgido, la magnetoterapia, no se si Mario toca el tema en su libro, es peor aún que todas las otras juntas, diagnostican jalando los pies y afirman curan el VHI/SIDA en cuestión de media hora; colocándote imanes, que según dicen, atacan algo alojado en el timo y un contrapar alojado en el culo (par biomagnetico le llaman) causantes ambos según dicen del VHI/SIDA. Le preguntan luego a los pies si ya no tienes SIDA (no es broma le llaman rastreo) y los pies contestan que no (les dejo un video al final).

Alguien preguntaba "…qué alguien me diga cuál es la diferencia entre el resultado en pruebas farmacológicas entre los placebos y los medicamentos", la respuesta es simple, los placebos hacen que te sientas mejor sin ninguna o poca posibilidad de aliviarte por si mismos, los medicamentos tienen posibilidades reales de curarte, esta es la gran diferencia. En números, en un experimento de doble ciego, un 10% al 15% de los que toman un placebo observan mejorías, mientras que un 50% a 70% de los que tomaron el medicamento activo se alivian, si no sucede esto ultimo el medicamento no sirve, al menos para lo que fue probado. Saludos

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=5yfS5ykxOTo

pancho said...

La gran mayoria de medicamentos alopatas (aqueyos que se compran con receta en la farmacia)si dejan secuelas y por lo tanto siempre por ley mencionan cuales son los potenicales efectos secundarios. El verdadero asunto aqui es que la mayoria de la gente esta tan idiotizada que desea continuar viviendo atascandose de productos nocivos como alimentos chatarra, carnes, grasas, tabacos y azucares en exceso y con el solo hecho de tomar una pildora recuperar la salud. Eso es lo totalmente estupido.

Anonymous said...

Amigo algo que menciona Shaya Michan es lo que ensenaba el padre de la medicina Hipocrates "Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina." mas claro no podria ser la realidad es que nuestra alimentacion tan desordenada nos esta llevando a un callejon sin salida, sabemos la mayoria de los medicamentos causan reacciones y la mayoria danan algun organo, acaso usar el alimento para prevenir enfermedades es malo a eso se llama ser charlatan(pobre definicion)?

Martín Fragoso said...

Shaya Michán va mucho más allá de lo que mencionas. Por supuesto que llevar una buena alimentación y hacer ejercicio nos ayudará a prevenir muchas enfermedades. Pero olvidas que el charlatán de Shaya ha promovido cosas como no vacunar a los niños, tomar nuestra orina y sus diversos artículos magnéticos (objetos a los que les coloca imanes).

Saludos.