Friday, May 30, 2008

De dedicatorias y amores pasados

A nadie en especial

Hace unos días en la revista "Homópolis" apareció un relato escrito por mí. El relato se titula Éxodo y está dedicado a Marcio.

Me comentaron que Marcio se sintió molesto por lo que publiqué y que se comunicaría conmigo para hacerme saber su molestia. Cuando me llegó esa información me sentí muy mal, imaginar que Marcio me llamaría para hacerme alguna reclamación me hizo sentir bastante intranquilo. Lo malo fue que tuve la gran idea de ahogar mis penas, así que me fui a El Oasis (una cantina en el centro de la ciudad de México). Pero pensándolo bien, creo que la información que me dieron no es del todo exacta. A fin de cuentas ¿por qué se enojaría?


La historia la escribí cuando Marcio y yo éramos pareja. Recuerdo que la escribí un domingo por la tarde. Por lo general escribo usando computadora, pero el relato lo escribí a mano; una vez terminado lo pasé en limpio, le puse la dedicatoria, lo ilustré, y esa noche se lo regalé.

Repito que dudo que realmente se haya molestado porque lo publicaran en Homópolis. No encuentro razón para ello. A fin de cuentas se trata de un relato, no se trata de una carta privada. Pero suponiendo que sí se enojó, ¿cuál fue la razón? Le dediqué el texto, pero es mío y puedo publicarlo cuando quiera. ¿Le molestó que lo publicara con la dedicatoria? Yo sabía que lo publicarían y no le quité la dedicatoria. ¿Debería haberlo hecho?

Considero que la dedicatoria es parte del relato. De haberse publicado sin ella nadie se daría cuenta, bueno, sólo Marcio y yo. Pero entonces el relato estaría mutilado.

Hace tres años decidimos terminar la relación. ¿Significa eso que debo quitarle la dedicatoria al relato?

Piensen en alguno de sus libros favoritos, ¿puso el autor alguna dedicatoria? Cuando un autor termina su amistad o romance con la persona a la que dedicó su obra ¿debería quitar la dedicatoria para las próximas ediciones?

Decidí dejar la dedicatoria porque así fue como en su momento lo escribí; y por mucho que me cause sentimientos encontrados publicarlo con la dedicatoria, creo que quitarla equivaldría a tratar de negar la importancia que tuvo esa persona en mi vida.

Así que si realmente te enojaste Marcio, te explico (escribo sin saber si llegará a leer estas líneas) que publicarlo con la dedicatoria sólo significa que reconozco lo importante que fuiste y eres en mi vida. Cualquier otra interpretación sería errónea.

Este asunto me puso a pensar en el asunto de las dedicatorias en los textos. ¿Qué tan importante son en un escrito?, no sé, pero lo que sí sé es que nos muestran cosas valiosas sobre sus autores.

Ludwig Wittgenstein es mi filósofo de cabecera (he escrito bastante sobre él, actualmente estoy escribiendo algo sobre su trabajo arquitectónico). Su Tractatus Logico-Philosophicus lo dedicó a su amigo David Pinsent. Pinsent perdió la vida en una accidente de aviación. Fue la madre de David quien le comunicó a Wittgenstein la noticia. A lo que Wittgenstein le respondió que David había sido su primer y único amigo:

“He conocido muchos jóvenes de mi edad y me he llevado muy bien con algunos, pero sólo en él encontré a un amigo de verdad, las horas que pasé con él han sido las mejores de mi vida, fue para mí un hermano y un amigo. Diariamente he pensado en él y he anhelado volver a verle. Dios le bendiga. Si vivo para el final de la guerra (Primera Guerra Mundial) iré a verla y hablaremos de David. Una cosa más, acabo de terminar la obra filosófica en la que trabajaba cuando estaba en Cambridge. Siempre he tenido la esperanza de podérsela mostrar a David, y en mi mente siempre ha estado relacionada con él. La dedicaré a la memoria de David, pues siempre se interesó mucho en ella, y es a él a quien debo la mayor parte de estados de ánimos felices que me permitieron trabajar.”

En mi perfil tengo una lista con algunos de mis libros favoritos, veamos las dedicatorias:

1. Carl Sagan. El mundo y sus demonios. A Tonio, mi nieto Te deseo un mundo libre de demonios y lleno de luz

2. Luis Zapata. El vampiro de la Colonia Roma. para olivier

3. José Saramago. Ensayo sobre la ceguera. No tengo el libro a la mano, hago trampa y lo cambio por El evangelio según Jesucristo. A Pilar

4. Thomas Paine. La edad de la razón. Una investigación sobre la verdadera y fabulosa teología. Él si se la prolongó:

A mis conciudadanos de los Estados Unidos de América:
Deposito el presente trabajo, que contiene mis opiniones sobre la religión, bajo su custodia. Se me hará justicia al recordar que siempre he apoyado con vehemencia el derecho de cada hombre a expresar su opinión, sin importar cuan diferente pueda ser de la mía. Quien le rehusara a otro este derecho, se hace un esclavo de sí y de su opinión actual, porque se niega la opción de cambiarla.
El arma más poderosa contra los errores de cualquier clase es la razón; nunca he utilizado otra y confío que jamás lo haré.
Su afectuoso amigo y conciudadano.
Thomas Paine.
París, 8 pluvioso
Año segundo de la República francesa única e indivisible
27 de enero de 1774

5. Verónica Murguía. Auliya. No tengo el libro a la mano, vuelvo a hacer trampa. La cambio por la dedicatoria de El ángel de Nicolás: A David Huerta

El vampiro de la colonia Roma es una obra que me encanta. No sabía nada sobre Olivier, pero ayer, en la misma Homópolis leí que recientemente falleció, y dan los siguientes datos:
Zapata dedicó su libro a Olivier Debroise, un crítico de arte que también incursionó en la literatura con obras como: En todas partes ninguna (1984), Lo peor sucede al atardecer (1989) y Crónica de las destrucciones (1998). Son tres obras de temática gay. Además filmó el largometraje Un banquete en Tetlapayac. Zapata y Olivier mantuvieron una relación sentimental por diez años.

Monday, May 19, 2008

Jornada de lucha contra la homofobia

El pasado 17 de mayo fue el día nacional de lucha contra la homofobia. Las siguientes imágenes muestran algunas de las actividades que se llevaron a cabo en el "homocíclo a Juárez" (desgraciadamente la lluvia impidió que se realizaran todas las actividades planeadas).

El pasado sábado 17 de mayo la bandera de la diversidad sexual volvió a colocarse en el Hemicíclo a Juárez. "El respeto a la orientación sexual ajena es la paz."



Los padres de familia volvieron a apoyar a sus hijos LGBT


Integrantes del grupo "Jóvenes LGBT Condesa" y Roberto Mendoza Ralph, quien fue discriminado por su orientación sexual en la empresa donde trabajaba (Coca Cola FEMSA)


Los integrantes del grupo Jóvenes LGBT cantaron una canción compuesta por ellos mismos
Más información sobre el caso de Roberto Mendoza en el blog del MDS-UAM.X
METREANDO

Los siguientes carteles forman parte de la campaña en el metro contra la homofobia. La llevarán a cabo Democracia y Sexualidad y Letra S, con el apoyo del Gobierno del Distrito Federal y del Sistema de Transporte Colectivo Metro. En Letra S afirman que "El objetivo es promover el respeto a la diversidad y resaltar que la discriminación por orientación sexual es una violencia similar a la que implica el racismo o el antisemitismo."









Monday, May 05, 2008

José Fernando Velázquez Damián es el autor del blog Un misterio a la vez. ¿Es antinatural la homosexualidad?, de eso trata un artículo que subió a su blog el 22 de enero de 2007, dicho artículo fue escrito por Scott Bidstrup, la traducción es del mismo José Fernando, a quien agradezco su permiso para publicar el texto en este espacio.


El "crimen natural contra la naturaleza"


Un breve examen del comportamiento homosexual en animales Un ensayo en hypertexto de Scott Bidstrup

“El universo es no sólo es más raro de lo que suponemos, sino más
raro de lo que podemos suponer. ”
--J.B.S. Haldane, biólogo evolutivo—


La sodomía ha sido estigmatizada siglo tras siglo, en muchas culturas alrededor del mundo y a través del tiempo, buscando sobre todo estigmatizar las relaciones entre miembros del mismo sexo. Casi invariablemente, cuando es criminalizada, los que la criminalizan (o lo harían) se refieren a ella como “crimen contra la naturaleza” o el “pecado contra la naturaleza.” La presunción es que el comportamiento homosexual es una perversión, y una perversión únicamente humana, resultado de lo que se presume es una atracción aprendida a los miembros del mismo sexo.

Hay solamente un problema con esa asunción: Nada en ella es verdad.

J.B.S. Haldane no puede haber tenido en mente la homosexualidad cuando pronunció su famosa cita sobre un universo raro, pero sus palabras han demostrado ser más premonitorias de lo que podría imaginarse. En las aproximadamente 1.000 a 3.000 especies cuyo comportamiento ha sido bien investigado y descrito en la literatura, aproximadamente 450 han demostrado tener comportamientos homosexuales claros. Aprenderemos en este ensayo que la homosexualidad no es en absoluto exclusivamente un patrón cultural occidental europeo como algunos cristianos, fundamentalistas musulmanes y afrocentristas (e incluso algunos políticos africanos) han mantenido por largo tiempo. No es siquiera único de los seres humanos. Y cualquier comportamiento homosexual que se nombre: sexo anal, individuos del mismo sexo que se besan, relaciones a largo plazo entre miembros del mismo sexo, rituales de apareamiento exclusivos de parejas homosexuales, todos estos y muchos más son comúnmente encontrados en el reino animal.


La profundidad y la extensión de la homosexualidad humana y animal

La homosexualidad, para los propósitos de este ensayo, se puede definir como la vinculación de pareja y sexo que ocurre entre dos o más miembros del mismo sexo de la misma especie.

La profundidad y la extensión de la experiencia homosexual humana son más amplias de lo que la mayoría de los heterosexuales piensan. Lejos del simple “acostón”, la homosexualidad a menudo, incluso generalmente, implica la vinculación de pareja tan profunda y tan duradera como la que se da entre miembros de parejas heterosexuales. Las parejas homosexuales han sido examinadas para determinar cómo se compara el vínculo homosexual con su equivalente heterosexual, y se ha encontrado que tienden a formar parejas (los grupos con vínculos afectivos de más de dos personas no son desconocidos), y esos enlaces se asemejan a los de parejas heterosexuales en longevidad y profundidad. ¿Cuántas veces ocurre esto? Las cifras varían dependiendo de cómo se haga la pregunta, pero la homosexualidad ronda entre el 3.5% y el 10.1% de la población. Estos números son sorpresivamente constantes a través de culturas y a través del tiempo. ¿Cuál es el porcentaje de homosexuales que forman parejas? No lo conozco, pero tiene que ser alto. Entre mis conocidos en la comunidad gay, la mayoría están en relaciones a largo plazo, y solamente un par de ellos son solteros. La mayor parte de los que son solteros recientemente terminaron alguna relación y están buscando activamente una nueva pareja. A juzgar por esta evidencia personal, ésta tiene que ser la norma.

Esto no quiere decir que todos los homosexuales tiendan a formar parejas. Algunos eligen ser promiscuos y no desean estar implicados en relaciones a largo plazo. Con todo, mi experiencia es que éste es generalmente el caso de hombres gays más jóvenes, y refleja a menudo una carencia de madurez emocional. Para el momento en que tales hombres se acercan a la treintena, comienzan a desear el vínculo y compromiso emocional que las relaciones a largo plazo ofrecen. Y entonces buscan asentarse en esas relaciones.

En términos de la extensión de la experiencia, la gama pasa por la masturbación mutua al sexo anal y oral, caricias, besos y acercamientos, y fetiches.

El comportamiento homosexual a través del reino animal tiene una amplia gama también. No sabemos si hay fetiches implicados, puesto que no podemos preguntarles, y la mayoría de los animales no fabrican herramientas, pero sabemos que cada comportamiento sexual realizado por homosexuales humanos se ha observado en animales homosexuales, incluyendo la fabricación y uso de juguetes sexuales. ¡Entre delfines, se ha observado incluso el uso de la sopladura como orificio receptivo!


Vínculos de parejas del mismo sexo en animales

Tal como los seres humanos, los animales forman a menudo relaciones a largo plazo del mismo sexo. En las especies en las cuales esto ocurre normalmente en parejas heterosexuales, no debe representar una gran sorpresa, pero si es una sorpresa en especies donde los lazos heterosexuales no se forman para durar. Esto es verdad para los delfines nariz de botella, que no se sabe formen parejas heterosexuales, pero que de hecho forman parejas homosexuales, incluyendo sexo, y a menudo durando toda la vida.

En los animales en los cuales se forman “grupos de solteros”, tal como el bisonte, gacelas, antílopes, el pavo salvaje y los gallos de roca de Guinea, no es poco común que se formen parejas del mismo sexo que duran hasta un miembro de la pareja abandona la relación para procrear. No es tampoco extraño que la preferencia homosexual se forme entre miembros de tales grupos del soltero; cuando les es ofrecida la oportunidad de relacionarse con miembros del sexo opuesto o el mismo sexo, eligen el mismo sexo.

El patrón humano de la bisexualidad también aparece en animales. En algunos casos, los animales prefieren el mismo sexo en un punto en sus vidas, y cambian de preferencia más adelante. Pueden incluso cambiar y luego volver de preferencias. En algunos casos, los animales pueden buscar sexo con individuos de cualquier sexo al azar.

En animales con un patrón de crianza estacional, la homosexualidad puede incluso ser estacional. Las morsas masculinas, por ejemplo, forman parejas homosexuales y tienen sexo entre ellos fuera de la estación de procreación, pero tomaran un patrón heterosexual durante la estación reproductiva.


En absoluto inusual

Si estás tentado a creer que todo esto es altamente inusual y fuera de lo ordinario, prepárate para una sorpresa. El comportamiento homosexual no sólo es común, sino aún más común en otras especies que en seres humanos. Mientras que los números son difíciles de obtener, hay algunos que presentan algunos patrones interesantes. En avestruces, la homosexualidad masculina es mucho más común que bisexualidad, pero entre ciervos, la bisexualidad es más común que homosexualidad. Entre nuestros parientes vivos más cercanos, los chimpancés bonobo, pocos son exclusivamente heterosexuales u homosexuales. De hecho, se ha observado que casi todos son exclusiva y permanentemente bisexuales.

En cuanto a números, aquí hay algunos:


La frecuencia de la homosexualidad no parece estar correlacionado con el predominio de un sexo dentro de una especie. Un ciertas especies demuestran cocientes sesgados del sexo, pero entre ellos, la homosexualidad no es más común que en otras especie. Por ejemplo, los tordos gigantes y los mirlos de ala roja muestran proporciones macho-hembra de hasta cuatro a uno, y en zanates y halcones, las hembras predominan, pero la homosexualidad no se ha demostrado en ninguna de las especies. El por qué es un misterio.

La homosexualidad en el reino animal es un hecho innegable. Es tan natural como puede ser. Puesto que es tan común, es por lo tanto lógico para los opositores de las derechos gay intentar rebatirlo.


Tratando de explicar la homosexualidad animal

“Pseudo-heterosexualidad.” Ésta es la explicación preferida de los opositores de los derechos gay. Afirman que la homosexualidad animal es el resultado de una escasez, o indisponibilidad, de compañeros heterosexuales. Hay un número de problemas con esta hipótesis.

Primero, en muchas especies con cocientes sesgados de género, la homosexualidad se observa con más frecuencia en el sexo que se considera escaso que en el sexo con exceso de individuos.

En segundo lugar, en una cierta especie cuando el enlace homosexual se forma si un género es abundante, el otro sexo no forma enlaces homosexuales cuando hay exceso de estos. Los pingüinos de Humboldt son un ejemplo. Los varones forman enlaces homosexuales cuando hay un exceso de varones, pero las hembras no lo hacen.

Tercero, en otras especies, los enlaces homosexuales ocurren con la misma frecuencia sin importar si hay un exceso, y a veces con más frecuencia entre poblaciones equilibradas que sesgadas. De hecho, entre babuinos amarillos, entre el 17% y el 24% de individuos jóvenes se involucran en relaciones del mismo sexo, cuando la proporción de género es igual en su población; entre babuinos amarillos más viejos, los varones exceden en número a las hembras por dos a uno, pero las relaciones homosexuales ocurren en el solamente cerca del 10% de tales individuos.

El argumento de la “heterosexualidad negada”. Una variación de la pseudo-heterosexualidad, este argumento postula que los machos menos atractivos son privados de la oportunidad de reproducirse y por lo tanto buscan a otros varones por satisfacción sexual.

El problema con este argumento está en que muchas especies en las cuales varios machos cuidan el harem del macho alfa, no hay diferencia entre varones superiores e inferiores y aún así hay enlaces homosexuales. Esto se ha demostrado en bueyes del almizcle, bisonte americano, y los leones de mar de Nueva Zelanda entre otros.

Entre parejas homosexuales femeninas de macacos japoneses y de los langurs Hanuman que se envuelven en comportamientos homosexuales, los varones que se acercan a la pareja pueden ser amenazados o incluso atacados.

Cuando el vínculo homosexual ocurre en ausencia de parejas del sexo opuesto, los miembros de tales parejas a menudo se oponen a tentativas de “convertirlas” nuevamente en heterosexuales. Aun cuando son privados de su parejas homosexuales, los loros de frente blanca del Amazonas no se revertirán, y los erizos orejudos han rechazado a compañeros heterosexuales hasta por dos años y medio, gran parte de su vida natural. En el caso de los pigargos gigantes y de búhos de granero hembras, cuando son mantenidos en cautiverio sin compañeros del sexo contrario, los vínculos homosexuales de parejas entre hembras son tan fuertes que cuando éstas eran inseminadas, criaban en pareja los polluelos resultantes.

Los vínculos homosexuales pueden ser fuertes. Entre los macacos rhesus machos, macacos cangrejeros, delfines nariz de botella, chitas y gaviotas de cabeza negra, con parejas del mismo sexo, los miembros de la pareja muestran considerable estrés al ser separados. En todos los casos, los individuos no mostraron interés en parejas del sexo opuesto que les fueron ofrecidas, y demostraron considerable alegría y exhuberancia cuando fueron reunidos nuevamente con el compañero.

La hipótesis de la “identidad equivocada”. Ésta intenta explicar la homosexualidad animal arguyendo que el individuo se “confunde” y es incapaz identificar a un miembro del sexo opuesto.

El problema con esto es que en algunos animales la diferencia entre sexos es obvia. El color, la forma o tamaño sumamente distinta del cuerpo son una pista obvia, y aún así en estas especies, los enlaces homosexuales ocurren, aún cuando la forma del cuerpo hace difícil el sexo.

Otro problema con esta hipótesis es el hecho de que las parejas homosexuales a menudo utilizan rituales de cortejo muy distintos a los de parejas heterosexuales. ¿Si fuera un caso de identidad equivocada, cómo sucedería ésto? En el caso de animales bisexuales, se ha visto que distintos sistemas de cortejo son utilizados por el mismo individuo al cortejar una pareja homosexual o a una heterosexual. Esto no sucedería si el problema fuera un caso de identidad equivocada.

“La hipótesis de la anormalidad conductual”. La asunción aquí es que el comportamiento es una manifestación de un proceso de enfermedad.

Los científicos que sostienen esta hipótesis examinan a los animales buscando anormalidades genitales, en la suposición que hay alguna clase de desequilibrio hormonal. El hecho es que raramente encuentran anormalidades, nunca con una frecuencia que sea estadísticamente significativa. La suposición equivocada de algunos científicos es que la homosexualidad es una clase de condición hermafrodita. No lo es, y es por eso que nunca encuentran lo que están buscando.

¿Si la homosexualidad es una manifestación de un proceso de enfermedad, por qué la homosexualidad se observa en mismo grado tanto en las poblaciones en cautiverio como en poblaciones salvajes, o en poblaciones salvajes diversas? Lo que estuviera causando la enfermedad no puede estar igualmente presente en todos los casos, en cautiverio y en estado salvaje, así que las diferencias en la frecuencia deberían ser mayores. Pero raramente lo son. ¿Por qué?

“La hipótesis del control de población”. El problema con esta hipótesis es que las observaciones de campo la contradicen directamente. Se ha observado que en poblaciones de mosqueros ocrillos y urogallos, entre otras, aún cuando hay disponibles parejas del sexo opuesto, territorio y tierra para la crianza, algunos individuos todavía forman lazos homosexuales, y el porcentaje que lo hace raramente fluctúa, aún cuando la población está bajo tensión.


Algo anda mal en el zoológico

Los críticos de estas investigaciones señalan que si la homosexualidad existiera realmente en animales, habría sido observado en parques zoológicos. Bien, ha sido observada, tanto tiempo como han existido los zoológicos.

Los encargados de parques zoológicos que han observado este comportamiento históricamente lo atribuyeron a la presencia de los factores de estrés que existen en los zoológicos pero no en la vida salvaje. Ésa ha sido siempre la suposición. Factores tales como el aislamiento de individuos del mismo sexo. Carencia de actividades estimulantes. Habitats artificiales. Dieta artificial. Entonces cuando los informes de campo de comportamientos similares comenzaron a llegar, la existencia de la homosexualidad en animales se hizo muy evidente para ignorarla. Hoy, los estudiosos del comportamiento animal aceptan de manera general el hecho de la homosexualidad animal.


Conclusión

Hay claramente una amplia gama de comportamientos homosexuales en el reino animal. Es extenso, común e imposible de negar o descartar. La homosexualidad es tan natural como hierba verde en verano, y es tiempo de aceptar ese hecho.

Los pájaros lo hacen. Se ha descrito en 130 especies de pájaros. Las abejas lo hacen. Las parejas animales del mismo se besan y acarician con afecto y la dulzura obvios. Las parejas homosexuales masculinas y femeninas forman lazos duraderos y rechazan, amenazan, e incluso luchan con rivales potenciales cuando se presentan. Las parejas del mismo sexo se involucran en casi cualquier medio concebible de expresión sexual a través del reino animal.

El tiempo ha llegado para detener la criminalización de algo que es tan normal, tan natural, tan inofensivo y tan común entre los animales y reconocer que eso que llamamos “sodomía” es absolutamente natural después de todos.

Somos animales. Y siendo animales, debemos dejar fingir que no lo somos. Aquello que llamamos el “crimen contra la naturaleza” es natural, y no debe ser un crimen.

(c) 2006 por Scott Bidstrup, todos derechos reservados. Usado conpermiso.

Fuente: http://www.bidstrup.com/sodomy.htm

Nota: Agradezco profundamente al Sr. Scott Bidstrup por permitirme hacer la traducción, tratando siempre de ser fiel al texto original, así como permitirme publicarla en este espacio. Espero que este post abra un sano debate sobre la evidencia científica mencionada.