Friday, March 28, 2008
Monday, March 24, 2008
¿Por qué tenemos religión? es el título de un libro del psicólogo y antropólogo Pascal Boyer. Un creyente diría (obviamente) que tenemos religión porque Dios nos ha revelado su voluntad. Y cualquier respuesta que pretenda dar un ateo, carecerá de sentido para los creyentes; el ateo podría hablar de cuestiones psicológicas, o de la forma en que evolucionó el cerebro humano, pero para el creyente esas no serán respuestas satisfactorias. ¿Podría un antropólogo creyente abordar científicamente la cuestión del por qué de la existencia de la religión o de la creencia en Dios? Tal vez no, ya que los científicos, por su propia forma de investigar, no proponen respuestas que requieran de la existencia de lo sobrenatural. En ¿Por qué la gente cree en Dios? el filósofo Michael Shermer intenta comprender por qué el ser humano recurre al pensamiento mágico (anteriormente Shermer ya había publicado ¿Por qué la gente cree en cosas raras?). Otro intento es el libro Dios ¿por qué seguimos creyendo? de Andrew Newberg, se trata de un acercamiento desde las neurociencias (Newberg expone lo que sucede en el cerebro mientras se medita o se hace oración), aunque en este caso el autor sí cree en Dios.
Claro que el pensamiento humano es complejo, se puede creer en Dios y considerar que las religiones son invento del ser humano (Thomas Paine es un ejemplo de ello). Entonces, aunque no se podría abordar científicamente la cuestión de la creencia en Dios (a menos que se encuentre una forma racional de mezclar lo sobrenatural con lo natural, cosa que nadie ha logrado), pero sí la de por qué inventamos o creamos religiones.
De cualquier forma, estoy de acuerdo con Bertrand Russell: “La objeción intelectual a la religión consiste en que no hay razones para considerar que alguna es verdadera.”
Lo que en esta entrada deseo hacer es plantear preguntas, sólo eso. ¿Qué dice la Biblia sobre la homosexualidad?, ¿cuál fue el pecado de Sodoma?, ¿cómo interpretar las palabras del Levítico?, ¿qué significa, en este libro, el término abominación? Pero sobre todo, si realmente el Antiguo Testamento condena los actos homosexuales ¿por qué lo hace? Como no creo en Dios, asumo que cualquier cosa que ordenara Yavhé en realidad era una orden meramente humana. ¿Qué tenían en mente los hombres que escribieron aquello de “no te echarás con varón como con mujer: es abominación”?
Me parece que los trabajos del antropólogo Marvin Harris pueden ayudar a encontrar respuestas.
¿Tienen los estilos de vida una explicación racional? Marvin Harris cree que sí.
Harris dice que los estilos de vida son irracionales sólo en apariencia. Veamos un estilo de vida: los hindúes se niegan a comer carne de vaca aun cuando mueren de hambre. ¿Es esto racional?, ¿cómo explicar este comportamiento?
En Vacas, cerdos, guerras y brujas Harris examina estilos de vida que, como el ejemplo que mencioné, parecen enigmas insolubles.

En el prólogo explica que ciertos estudiosos de las ciencias sociales consideran que los estilos de vida no pueden ser explicados, esos expertos afirman que “sólo Dios sabe por qué los kwakiutl queman sus casas, por qué los hindúes se abstienen de comer carne de vaca, o los judíos y musulmanes aborrecen la carne de cerdo, o por qué algunas gentes creen en mesías mientras otras creen en brujas.” Pero no pueden encontrarse explicaciones cuando se considera que no hay respuestas satisfactorias a los enigmas.
Harris parte de un supuesto: “la vida humana no es simplemente azarosa o caprichosa.” Así, al investigar teniendo su supuesto en mente, encuentra la recompensa: la anhelada explicación: “Con los años he descubierto que los estilos de vida que otros consideraban como totalmente inescrutables tenían en realidad causas definidas y fácilmente inteligibles.”
Harris es un antropólogo materialista. Afirma que los fenómenos culturales pueden explicarse estudiando las circunstancias prácticas. Para este autor, los estilos de vida parecen misteriosos porque se valoran las explicaciones espiritualizadas; en cambio, Harris dice que lo que se debe hacer es buscar las actividades ordinarias (triviales o vulgares) en que se fundan: “Entiendo por explicación trivial o vulgar la que se apoya en la tierra y está integrada por tripas, sexo, energía, viento, lluvia y otros fenómenos palpables y ordinarios.” Así, la razón por la que los judíos no comen carne de cerdo no estaría en los cielos, sino en la tierra. Entonces, siguiendo los argumentos de Harris, la explicación al Levítico 18:22 también estaría fundamentada en cuestiones terrenales.
Pero Harris también explica que buscar razones materiales no es fácil, ya que puede ser complicado encontrar los factores materiales que están involucrados en el estilo de vida que se busca comprender: “Cada estilo de vida se halla arropado en mitos y leyendas que prestan atención a condiciones sobrenaturales o poco prácticas.”
Otra dificultad que se presenta es que los que participan en un cierto estilo de vida son incapaces de explicarlo (la conciencia cotidiana no puede explicarse a sí misma), Harris considera que nuestro estado mental ordinario es ya una conciencia profundamente mistificada.
Al final del prólogo escribe sobre un tema polémico dentro de las ciencias sociales y la filosofía: ¿pueden estudiarse los fenómenos sociales de la misma manera como se estudian los fenómenos naturales?, ¿puede tratarse la conciencia humana como un objeto? Harris está convencido de que es posible dar una respuesta científica a fenómenos sociales como los estilos de vida. Y en su libro ofrece algunas respuestas, mismas que no considera certeras, sino sólo probables y razonables. Y es mejor –argumenta- una respuesta probable a la falta de respuesta. ¿Pueden existir otras explicaciones alternativas? Claro, y Harris se muestra dispuesto a preferirlas siempre y cuando “cumplan mejor los requisitos de demostración científica y en la medida que expliquen tanto.”
Dos de los estilos de vida que analiza son el amor hindú a las vacas y la razón por la que los judíos no comen carne de cerdo.
No comentaré detalladamente las ideas que desarrolla al respecto, sólo mencionaré que se trata –como ya lo decía el autor en el prólogo- de cuestiones prácticas.
Los hindúes, al no comer carne de vaca, obtienen más beneficios energéticos (la India, afirma Harris, utiliza su ganado vacuno con mayor eficiencia que Estados Unidos). El pueblo elegido, de no haber existido la prohibición de comer carne de cerdo, hubiera afectado dramáticamente el ecosistema.
Sobre este último punto escribe Harris. “Creo que la Biblia y el Corán condenaron al cerdo porque la cría de cerdos constituía una amenaza a la integridad de los ecosistemas naturales y culturales de Oriente Medio (...) los cerdos constituían más una amenaza que una ventaja para las poblaciones agrícolas aldeanas y semisedentarias.” Harris analiza las condiciones existentes en la región y algunos aspectos fisiológicos de los cerdos.
Llegamos a un punto importante: la forma en la que el cerdo se convirtió en un tabú religioso. Harris escribe: “Como sucede con el tabú que prohíbe comer carne de vaca, cuanto mayor es la tentación, mayor es la necesidad de una prohibición divina. Generalmente se acepta esta relación como adecuada para explicar por qué los dioses están siempre tan interesados en combatir tentaciones sexuales tales como el incesto y el adulterio. Aquí lo aplico simplemente a un artículo alimenticio tentador. El Oriente Medio es un lugar inadecuado para criar cerdos, pero su carne constituye un placer suculento. La gente siempre encuentra difícil resistir por sí sola estas tentaciones. Por eso se oyó decir a Yavhé que tanto comer el cerdo como tocarlo era fuente de impureza. Se oyó repetir a Alá el mismo mensaje y por la misma razón: tratar de criar cerdos en cantidades importantes era una mala adaptación ecológica. Una producción a escala pequeña sólo aumentaría la tentación. Por consiguiente, era mejor prohibir totalmente el consumo de carne de cerdo, y centrarse en la cría de cabras, ovejas y ganado vacuno. Los cerdos eran sabrosos, pero resultaba demasiado costoso alimentarlos y refrigerarlos.”
Pero hay también otros alimentos que se prohíben en la Biblia, ¿cuál es la explicación en cada caso? Harris esboza una, y a continuación anota: “Ahora es el momento adecuado para rechazar la afirmación que sostiene que todas las prácticas alimenticias sancionadas por la religión tienen explicaciones ecológicas. Los tabúes cumplen también funciones sociales, como ayudar a la gente a considerarse una comunidad distintiva. La actual observancia de reglas dietéticas entre los musulmanes y judíos que viven fuera de sus tierras de origen del Oriente Medio cumple perfectamente esta función.”
Ahora pregunto ¿cómo explicar la orden “no te echarás con varón como con mujer: es abominación”? Sería interesante que Harris se ocupara de este asunto (si lo ha hecho, agradeceré que el lector me lo haga saber). En el párrafo anterior Harris apunta algo que puede ser la respuesta: “Los tabúes cumplen también funciones sociales, como ayudar a la gente a considerarse una comunidad distintiva.”
De hecho, Daniel Helminiak, en su texto Lo que realmente dice la Biblia acerca de la homosexualidad, es lo que propone: “De acuerdo con la creencia judía, Israel era el ‘pueblo elegido de Dios’ y estaba unido a Dios por medio de un convenio, un pacto. Ese convenio requería que los israelitas no tomaran parte en las prácticas religiosas de los cananitas, el pueblo que los israelitas habían conquistado ‘con la ayuda de Dios’ y cuyo territorio habían tomado como su ‘tierra prometida’. Para permanecer separados de los gentiles, para ser como Dios el Señor y no como otra gente, era para ser ‘santos’, apartados, ser diferentes, escogidos, parecidos a Dios, bendecidos. Entonces, el cometido principal del código de santidad era mantener a Israel diferente de los gentiles (...) La homogenitalidad hacía que un hombre fuera como un Cananita.Y para los israelitas, el pueblo elegido de Dios, esto era inaceptable.”
¿Será esa la razón de ser de la orden que aparece en el Levítico?
Thursday, March 20, 2008
La familia Monster (The Munsters)
Los locos Addams (The Addams family)
Hechizada (Bewitched)
Mi bella genio (I Dream of Jeannie)
La mujer biónica (The Bionic Woman)
Invasión extraterrestre (V)
Los pioneros (Little House on the Prairie)
Comando especial (21 Jump Street)
Los años maravillosos (The Wonder Years)
Doogie Howser
La niñera (The Nanny)
La tercera roca del sol (3rd Rock from the Sun)
Sabrina, la bruja adolescente
El show de los setentas (That 70s show)
Malcolm, el de enmedio (Malcolm in the Middle)
Doctor House
Smallville
Tuesday, March 11, 2008
Noticia aparecida el día de ayer en La Jornada:
■ Su participación en un acto contra la homofobia, el motivo
Obligan en el Edomex a docente gay a dejar cargo
■ ¡Muerto el perro se acabó la rabia!, dijo un funcionario al director de centro educativo para gente con discapacidad al exigirle la renuncia
Mario Alberto Reyes (NotieSe)
“¡Muerto el perro se acabó la rabia!”, fue la frase que escuchó el profesor Agustín Estrada Negrete cuando Ernesto Monroy Yurrieta, subsecretario estatal de Educación Básica y Normal, le exigió su renuncia por participar en la Jornada de Lucha contra la Homofobia organizada por la Comisión de Derechos Humanos del municipio de Ecatepec, en el estado de México.
Cuando aceptó la invitación de los legisladores locales para acudir al ese acto, el año pasado, Estrada Negrete nunca imaginó que su activismo en favor de los derechos humanos lo obligaría a renunciar como director de una escuela para niños con discapacidad, así como a dejar de vivir con su madre, quien le dijo: “no quiero putos en mi casa”.
Su caracterización como Alban, el personaje central de la película La jaula de las locas, irritó a funcionarios de la Secretaría de Educación estatal, entre ellos a Magdalena Salgado Contreras, jefa del departamento de educación especial, quien al ver las fotos publicadas en la prensa inmediatamente lo llamó para reclamarle su proceder.
“Me dijo que cómo me había atrevido a hacer eso, que podía perderlo todo, que era un mal ejemplo para los maestros y niños de la escuela. Le comenté que como ciudadano podía promover el derecho a la no discriminación. No me escuchó, y a partir de ese día comenzaron las presiones para que abandonara mi cargo.”
En charla con esta agencia, el profesor dice haber recibido amenazas de los funcionarios para obligarlo a renunciar a la dirección del Centro de Atención Múltiple 33, Dr. Roberto Solís Quiroga, ubicado en el estado de México.
No obstante que la contraloría de la dependencia no halló irregularidades durante su gestión, luego de nueve meses, el maestro en sicología educativa fue obligado a firmar una licencia que lo separó de su cargo.
De esta manera, y a pesar de que siempre tuvo el respaldo de más de 200 padres de familia, Estrada decidió irse a Estados Unidos en busca de otros horizontes. San Diego, California, fue su destino. Sin embargo, a sólo un par de semanas de haber partido, madres y padres del alumnado le pidieron que regresara, pues Salgado y Monroy no habían respetado los acuerdos pactados.
El alumnado del CAM varía en edades, pues atiende desde niños de cuatro meses hasta adultos de más de 40 años, todos con alguna discapacidad. Cuando fue nombrado director, Estrada encontró una escuela en condiciones deplorables. El trabajo voluntario de padres y alumnos la mejoró. Ahora tiene 14 salones y computadoras. Los vecinos convirtieron el plantel en un centro comunitario donde se imparten talleres de panadería, corte y confección.
Ante las presiones para que diera de baja a los alumnos de secundaria, el profesor, en conjunto con algunos legisladores, elaboró una iniciativa para garantizar el derecho a la educación de las personas discapacitados. Así, en 2004 logró la modificación del artículo 30 de la Ley para la Protección de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de México.
Convencido de ser objeto de un acto de injusticia, Agustín Estrada solicitará revocar la licencia para regresar a su trabajo, NotieSe platicó con los padres de familia, quienes externaron su apoyo para que vuelva al plantel bajo el riesgo de enfrentar a cuerpos policiacos. En varias ocasiones se buscó entrevistar a Salgado Contreras; sin embargo, el área de prensa de la dependencia dijo que no hablarían sobre el caso “para no darle publicidad a ese individuo”.
Finaliza el profesor: “no puedo concebir tanto odio sólo por haberme vestido de mujer para promover la no discriminación, pues el papel de la educación es enseñar a la gente a ser libre y a ejercer sus derechos para mejorar su calidad de vida”.
