Tuesday, August 28, 2007

Que Cristo sin el dolor no es Cristo

¡Cristo!

Viniste a glorificar las lágrimas...

no a enjugarlas...

Viniste a abrir las heridas...

no a cerrarlas...

Viniste a encender las hogueras...

no a apagarlas...

Viniste a decir:

¡Que corran el llanto

la sangre

y el fuego...

como el agua!

León Felipe.

Le encanta que le muerdan las entrañas.

Promete la vida eterna a quien beba de su sangre. Promete el paraíso a quien muerda y coma de su cuerpo. A ese hombre-dios que sangra le fascina que le claven los dientes.

Los golpes que recibe no le afectan; le lastima y angustia la indiferencia. Ofrece su cuerpo desnudo como alimento. Necesita del martirio, se alimenta de él. Goza con la persecución y el tormento físico, y no nos lo dice.

Cristo no sería Cristo sin el sufrimiento y la tortura; por eso los pide, por eso los exige.

Sin sacrificio no habría héroe; y sentirse mártir, salvador, es lo que ansía, es lo que reclama en su delirio de grandeza.

Amor por la angustia y el suplicio es lo que tiene este Cordero. Cada llaga, cada escupitajo, le hace sentir importante. El Hijo del Hombre gime de placer con cada golpe, con cada azote. Aflicción y agrado se mezclan en su espíritu.

Sollozos e inmolaciones le ofrecen sus seguidores. El llanto, los sentimientos de culpa, las alabanzas y los elogios de la humanidad alimentan el alma del dios-sanguijuela.

“Bienaventurados los pobres y bienaventurados los que lloran y bienaventurados los que por mi causa sean perseguidos y bienaventurados los que me rinden culto y pleitesía.” Aquél que decía no haber venido a ser servido sino a servir, ansía ser adorado por las multitudes y para ello se sirve del dolor.

Las ofensas y las burlas le emocionan, le fascinan. “¡Sufrí por ti, morí para salvar tú alma!” ¡¡Mentira!! El pequeño dios sabe que sin las ofensas y sin la humillación jamás trascendería. Egoísmo es todo lo que había en el corazón del que quita-el-pecado-del-mundo cuando se entregó a la cruz. Cristo no fue traicionado, no fue abandonado en el madero... así estaba planeado. Sabe que sin ese calvario nadie lo recordaría.

Un dios que es representado crucificado después de haber sido golpeado es el mayor chantaje, la más grande estafa. La cara de víctima de Cristo logra a la perfección su objetivo. La culpa, la sangre, el dolor y la admiración del ser humano eran los objetivos buscados.

Jugar a ser Dios. Pasión por los juegos sadomasoquistas.

Sentir la sangre recorriendo su piel le excita. Su miembro aumenta de tamaño mientras lo insultan, mientras lo humillan. La corona de espinas le encanta. Con los clavos llega el orgasmo. Las tinieblas engullen la Tierra y ya no es posible contener la eyaculación.

Tormento infinito y placer infinito.

¡Amadísimo Longinos, que Dios te bendiga!

Es grande la vanidad del que no vino a traer la paz sino la guerra.

El que tres veces fue negado apetece que le golpeen ambas mejillas.

La Luz del mundo sin corona de espinas es inimaginable.

No es posible concebir al Manso y Humilde de corazón sin su cruz.

Thursday, August 09, 2007

Apuesta
Cuando era niño le aposté a un amigo que los ángeles de la guarda eran eternos; él decía que no, que ni Dios era eterno, que hasta Él moriría, si no es que ya lo estaba y nosotros en la Tierra sin enterarnos. Una noche, decidido a demostrar mis afirmaciones ante mi escéptico amigo, le di tres cuchilladas por la espalda a mi protector. Perdí la apuesta y perdí a mi ángel; de lo primero no me lamento, pues el dinero que pagué fue poco y de lo segundo menos porque rápidamente varios ángeles de la guarda llenaron su solicitud para cuidarme, después de que mi antiguo guardián se fuera "sin razón aparente" como explicaba mi padre para encubrirme, tal y como ahora yo hago contigo... Por eso te comprendo, hijo mío; y no llores más que pronto tendrás un nuevo ángel de la guarda.

Tuesday, August 07, 2007

He aquí la más reciente novela de Luis Zapata: La historia de siempre.


La presentación se llevó a cabo a eso del medio día del pasado domingo 22 de julio en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.


Los editores de este blog mandaron a uno de sus fotógrafos a cubrir dicha presentación (desgraciadamente no tuvieron el tino de elegir al mejor, pero ya ni quejarse es bueno).

El fotógrafo logró sólo dos imágenes más o menos presentables (¡Ya córranlo, por favor!):



Monday, August 06, 2007

Expulsión

Había una vez un angelito chaquetero. Su deber era cuidar a un escuincle de 10 años que ya a su corta edad era un gandallín. Pero el angelito nunca cumplía con su misión porque cuando no se la estaba jalando o acariciando, estaba pensando en hacerlo. Su pirrín estaba colorado de tantas chaquetas pero ni así se estaba en paz. Sufría mucho porque su mayor anhelo era que alguien le chupara su pitito y nadie le hacía el favor. Un día, después de pensarlo mucho, se atrevió a pedírselo al niño gandallín y lo único que obtuvo fue un madrazo que le dejó el ojo morado por varios días. ¡Pobrecito del angelito chaquetero! Ya resignado intentaba chuparse su verguita él mismo, pero por más esfuerzo que hacía no se la alcanzaba. El niño iba a la escuela sin su ángel de la guarda, lo dejaba frotándose su tripita. Cuando gandallín regresaba el angelito continuaba en lo mismo, y todo el día el niño gandallín entraba y salía de su cuarto y de su casa y su angelito seguía sin descanso. Tal vez por eso el niño era tan gandalla. El angelito no lo cuidaba, ni lo regañaba, ni lo aconsejaba como se le había encomendado. “Ya déjate ahí, con tanta chaqueta vas a quedar pendejo” le decía el niño gandallín y parecía que le hubieran dicho que se la jalara más fuerte. ¡Pobrecito del angelito chaquetero! Era su vicio y nada podía hacer. Día y noche no hacía más que chaquetear y chaquetear. Un día Dios lo mandó llamar. No sin preocupación el pequeño ángel acudió al reino celestial. El Altísimo le dijo que si continuaba así y que si no cuidaba al niño gandallín, lo mandaría a la chingada -al angelito chaquetero, no al niño gandallín por supuesto-. Pero tan grande era su vicio que mientras Dios lo reprendía, continuaba chaqueteando, y se aguantaba la pena por tener su pito tan chiquito pues pensaba que Dios por ser Dios tendría un pitotote, pero sus ganas eran más fuertes que cualquier pudor. ¡Pobrecito del angelito chaquetero! Realmente lo intentó, se esforzó por interesarse en los asuntos del niño gandallín. Lo comenzó a acompañar a la escuela pero fue terrible, gandallín lo buscaba cuando se le perdía de vista y el angelito estaba debajo del escritorio de la maestra haciendo lo único que sabía hacer. Y los demás niños y ángeles de la guarda se reían hasta las lágrimas. Ni cien mil patadas consiguieron hacerlo reflexionar. No había poder que hiciera que el angelito de la guarda dejara de ser un angelito chaquetero. Finalmente el niño gandallín se acostumbró, así, mientras él jugaba fútbol o canicas o carritos, el angelito a pocos metros se frotaba su cosita. ¡Pobrecito del angelito chaquetero! Ya Dios se lo había advertido, o dejaba de chaquetear o lo mandaría a la fregada. Pero era más fácil que el niño gandallín dejara de ser un niño gandallín que el angelito chaquetero dejara de ser un angelito chaquetero. Diosito cumplió su amenaza de castigarlo porque Diosito siempre cumple sus amenazas de castigo. Las súplicas del angelito no se hicieron esperar. Pero nada pudo conmover al Creador. Lo mandó a la Luna y desde entonces está ahí, sentado en completa soledad haciéndose una eterna chaqueta. ¡Pobrecito del angelito chaquetero! Se la restriega sin descanso mirando tristemente al lugar de donde fue expulsado. El niño gandallín tiene un nuevo protector y de chaquetín ya ni se acuerda. Chaquetín a veces piensa en gandallín y hasta lo extraña. En ocasiones llora de pensar que estando en la Luna nadie le chupará su pitito. Los astronautas que a veces van ya no lo pelan ni se la pelan. Me imagino la tristeza que ha de sentir de estar solo allá en la Luna, mirando nostálgicamente a la Tierra mientras se frota su verguita. ¡Pobrecito del angelito chaquetero!

Este angelito, que aparece en la portada de la publicación de la Skeptics Society, bien pudiera ser el protagonista del texto.

Thursday, August 02, 2007

Los ángeles y el sexo


Manuel Ahumada, pintor y caricaturista, afirma que los ángeles no sólo tienen sexo sino que “Viven igual que nosotros, trabajan y toman camiones, pero en el cielo” .


Ahumada estudió pintura dos semestres en la Escuela Nacional de Artes Plásticas, dejó de asistir cuando el plantel cambió su ubicación, ya que según el artista, le daba flojera ir hasta allá.


Ángeles de la tierra fue una muestra que incluía óleos, ilustraciones y dibujos a color en los que Miguel Ahumada mostraba su particular visión acerca de la sexualidad de los ángeles. Sobre la exposición comentaba:


“Claro que (los ángeles) tienen sexo; hace mucho tiempo pensaba que la presente exposición se llamaría ‘la respuesta bizancia’, en referencia a estas discusiones bizantinas de si tenían sexo o no, y esta era la respuesta porque todos tienen sexo, y se sabe cuál es hombre y cuál es mujer.”


En una entrevista que apareció en el diario La Jornada (18 de septiembre del 2000), Ahumada comentaba:


“No es que me preocupe (la religión), sino que es parte de mi vida. Fui a una escuela católica y siempre estaba presente la Iglesia, como institución, como forma de vida. Ahora sigue siendo igual. O sea, no voy a la iglesia pero de todas maneras lo que me enseñaron cuando era niño era, bueno, pensar en esto y seguir una doctrina.”



Días antes de que comenzara a presentarse esta exposición, dos jóvenes habían destruido La Patrona, un dibujo de Ahumada. Según los jóvenes “no se puede permitir que se exhiba este tipo de obras que representan un insulto para los sentimientos de los católicos devotos de la Virgen de Guadalupe... (la exhibición de la obra) daña la fe y nuestros hijos van a crecer en un ambiente carente de moral y de principios”



Lo anterior no es más que una especie de introducción a los siguientes textos en los que aparecen ángeles. En el primero se muestra que esas entidades también sienten envidia, en el segundo se ve que no siempre es bueno ser el preferido del “dueño del universo”.



EL MEJOR PROGRAMADOR



“¡En aquel día habrá gran llanto en
Yerushalaim como el llanto de Adadremon
en el valle de Har-Magedon...”
Zacarías 12:11


Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama
Armagedón. El séptimo ángel derramó su copa
por el aire; y salió una gran voz del templo del
Cielo, del trono, diciendo: Hecho está.
Apocalipsis 16:16-17



Los primeros ángeles mecánicos llegaron un lunes por la mañana al patio de las instalaciones del Campo Militar, su hermosa estructura metálica nos dejó a todos boquiabiertos.

Aquellos ángeles artificiales venían a sustituir a los antiguos, todo porque muchos habían desertado y se habían aliado a las fuerzas del mal. El número no dejaba de bajar y fue entonces cuando se volvió preocupante.

“No podemos permitir que nuestros mejores soldados y estrategas nos abandonen... Si deseamos obtener la victoria, si queremos que el triunfo sea nuestro, no podemos quedarnos con los brazos cruzados -sentenció El Jefe-, es necesario tener un igual o mayor número de soldados que El Maligno para cuando llegue la batalla final”

La idea de fabricar ángeles fue criticada y en principio calificada de ridícula, pero cuando el señor Marvin Minsky, quien en vida había sido un experto en inteligencia artificial, explicó ante el Consejo del Juicio Final que se podían programar para mantenerlos fieles a la causa -a diferencia de los ángeles biológicos que las últimas generaciones habían resultado ser muy débiles de carácter y fáciles de manipular ante su gran ambición- entonces se tomó la decisión de poner manos a la obra.

Los días se volvieron semanas y las semanas meses; el Consejo del Juicio Final esperaba ansioso ver el desenlace a tanto misterio, Marvin había trabajado en solitario y no comunicaba sus avances, su contacto con el mundo durante todo ese tiempo fue mínimo, lo estrictamente necesario. Las descalificaciones no se hicieron esperar, la voz de los detractores era cada vez más violenta: “Es una estafa, una pérdida de tiempo y de recursos, tenemos que buscar otra solución.” “Debemos poner fin a esto, debemos suspender el proyecto, dejar de brindarle apoyo y presupuesto.” La presión se estaba haciendo insoportable para quienes habían votado a favor del proyecto de Minsky.

Pero a pesar de las críticas, el proyecto siguió adelante.

Resultado: 300 individuos que serían puestos a prueba durante un año antes de fabricar la siguiente generación, que si todo salía conforme a lo planeado, sería no de 300 sino de 600 ángeles.

* * *

La hermosura de los ángeles artificiales fue motivo de envidia de los mismísimos ángeles naturales, quienes no recibieron bien a bien la noticia.

Como primera medida se pusieron en huelga, dejarían de pelear contra los ángeles caídos y demonios, y si en un plazo de 30 días no eran fundidos todos aquellos ángeles de metal, se unirían al Maligno.

Tal cosa fue tomada con preocupación no sólo por los del Consejo sino también por el mismo Dios; pero cuando los robots alados demostraron en batalla todo su poderío, la huelga no importó más.

En realidad, la superioridad de los ángeles mecánicos hacía innecesaria la presencia de cualquier otro tipo de ángeles; Minsky después programó arcángeles cuya tarea consistía en planear todos los movimientos de la guerra y los originales fueron también sustituidos, pues las máquinas resultaban ser cien veces más eficientes.

Así, pues, los arcángeles también se unieron al Maligno.

La última batalla, como se le llamaba oficialmente, fue difícil... Las fuerzas del mal estaban encantadas con todos los ángeles y arcángeles frustrados que día a día abandonaban al Todopoderoso y se les unían. “Nosotros sí los apreciamos y reconocemos su trabajo, ninguna estúpida máquina podría sustituirlos, no sufran humillaciones, no se dejen maltratar, súmense a nosotros, súmense a los que han de triunfar, a los que obtendrán el éxito” gritaban sin cansarse.

Hubo momentos de gran tensión, instantes en que las fuerzas del mal parecían estar a punto de obtener la victoria, el triunfo parecía no estar destinado para las fuerzas del bien, pero gracias a los excelentes programas de Minsky, la pelea fue ganada.

Para desgracia de los seres humanos que habían superado airosos el juicio final y que esperaban vivir felices en la Tierra, el Altísimo –como de costumbre- había cambiado de planes...

Después de varias semanas de celebración celestial, Minsky fue llamado por el mismísimo Jefe, lo cual fue motivo de sorpresa para todos los querubines, serafines y demás seres celestiales que continuaban al pie del cañón.

-Minsky -le dijo después de felicitarlo por su trabajo-, no te llamé únicamente para darte las gracias sino para encomendarte algo de gran trascendencia...

Después de varios segundos de silencio y bajando la vista por un instante preguntó:

-¿Crees que las máquinas podrían rendirme culto tal y como lo hizo la humanidad?

-...Las máquinas pueden hacer todo lo que hacen los humanos, porque los humanos son sólo máquinas, Señor. -Contestó de inmediato Minsky.

-Entonces... ¿Podrías... eh... programar hombres artificiales para obedecerme por siempre?... Me explico, conoces la historia de tu especie, ordené claramente que no comieran el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, y ya ves... después me arrepentí de haberlos creado y mandé el Diluvio Universal, claro que por mi buen corazón les di una segunda oportunidad, habrás escuchado de Noé, ¿verdad?... Pero estoy seguro de que el caos volverá tarde o temprano... cierto es que Lucifer y sus ángeles de la oscuridad han sido destruidos para siempre y que la nueva Eva no podrá ser tentada por serpiente alguna, pero... los hombres seguirán siendo hombres.

Minsky dudó contestar, ¿estaba Dios admitiendo ser un mediocre programador?, ¡¿acaso el Altísimo, la Divina Majestad, el Ser Supremo, el Todopoderoso no era capaz de programar al hombre o a cualquier criatura racional como Él quería?!

“¿Yo, el pequeño y humilde Minsky, tengo más experiencia y conocimiento en programar inteligencia que El Jefe?...”

“¡¡¡¡Ya sé que estás pensando Minsky!!!! -gritó encolerizado- Pero admito que no sé que es lo que hago mal... ¿podrías hacer lo que te pido?...”

* * *

Sin ninguna compasión, mandó Dios a la Tierra el segundo diluvio, pero en esta ocasión ningún hombre sobrevivió...

La Tierra fue poblada nuevamente por toda clase de criaturas, pero ninguna racional, por lo menos no hasta que Marvin terminó su nueva tarea...

Agradecido, Dios lo sentó a su diestra, desplazando al mismo Jesús, claro que antes le indicó:

“Minsky, deseo aclarar que en realidad fui yo quien programó a la nueva humanidad, ya que yo te creé a ti junto con todas tus capacidades y talentos premeditadamente... todo lo tenía perfectamente bien planeado...” Trató de ser convincente sin lograrlo y después de sonrojarse no tocó nuevamente el tema.

* * *

Parecía que todo el mal había pasado a la historia. Ninguna nube presagiaba la tormenta que estaba a punto de iniciarse.

Los problemas se desataron cuando uno de los robots gritó a sus congéneres:

“...No hay más Dios que Marvin Minsky, Él nos creó y programó, es al único al que debemos pleitesía... No hay más Dios que Marvin Minsky...”

Una nueva batalla se percibía en el horizonte.


Nota: Marvin Minsky es un matemático y experto en inteligencia artificial. Es cofundador del Laboratorio de Inteligencia Artificial del MIT (Massachusetts Institute of Technology).




AMOR Y AFLICCIÓN


Saberse indigno del amor del Todopoderoso es causa de dolor y sufrimiento.

Infinito tormento produce el saber que jamás seremos siquiera observados por el Ser Supremo. Terrible es darnos cuenta que nunca contaremos con su amor o su deprecio.

También trágico es ser merecedores de su aborrecimiento.

Pero sólo hay algo peor que su indiferencia o su odio: su amor.

Aquel mensajero celestial no era feliz a pesar de saberse poseedor del afecto del Eterno. No había goce en su corazón aun siendo una de las criaturas favoritas de la Suprema Majestad.

Y es que el amor del Altísimo no siempre resulta agradable o placentero.

Mil formas tiene de manifestarse el cariño del Señor.

En ocasiones es necesario aceptar la tortura para complacer a quien debemos nuestra existencia.

La noche puede ser larga cuando con sus tenazas nos oprime el dueño del universo.

El tiempo parece detenerse cuando el Excelso nos cubre con su sombra.

***

Más de mil gemidos se escucharon antes del amanecer.

Incontables sollozos lanzó aquel en quien se deleitaba el habitante de las alturas.

Un millón de embates fueron necesarios para que la faena llegara a su fin...

El ángel se levantó del lecho y limpió sus lágrimas.

Una sensación de vacío le aprisionaba el alma.

Sabía perfectamente que el dolor –físico y moral- lo acompañaría por mucho tiempo...
Sin pensarlo dos veces, comenzó nuevamente la búsqueda.

No ignoraba que, mientras no encontrara una hembra adecuada, el Omnipotente continuaría acudiendo a él por las noches...

***

Después de una intensa búsqueda, se acercó a una buena candidata.

¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo: Bendita tú entre las mujeres...

Aquellas palabras turbaron a la joven que de pasar las pruebas preliminares permitiría un merecido descanso al mensajero del Señor.

¡Has hallado gracia cerca de Dios! -A la mujer en la que tenía puestas sus esperanzas exclamó el ángel sodomizado...